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Cómo saber si soy ninfómana

Por Laura Ruiz. Actualizado: 16 enero 2017
Cómo saber si soy ninfómana

A diferencia de lo que muchos puedan creer, cuando una mujer tienen un gran apetito sexual no quiere decir que sea ninfómana. Y es que este término engloba a una enfermedad o trastorno muy completo, en el cual se sufre una adicción al sexo y se tiene un comportamiento sexual compulsivo imposible de controlar por uno mismo. Esto supone una gran dependencia de las actividades sexuales que, en la mayoría de ocasiones, provoca que esa persona no pueda llevar una vida completamente normal y sus relaciones sociales se vean considerablemente afectadas. Por este motivo, es imprescindible buscar ayuda médica e iniciar el tratamiento psicológico adecuado en cada caso. En este artículo de unComo, mostramos todos los signos y señales que dan respuesta a la pregunta de cómo saber si soy ninfómana.

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Pasos a seguir:
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Aunque no está del todo claro que causa la ninfomanía, los especialistas han señalado que esa hipersexualidad o adicción al sexo puede estar motivada por diferentes factores y que una confluencia de los mismos podría ser el elemento responsable de su padecimiento.

Entre los factores que pueden aclararnos algo sobre el origen de un comportamiento sexual compulsivo, encontramos los siguientes:

  • Cambios en las sustancias bioquímicas del cerebro: algunos estudios han apuntado que las lesiones en la corteza prefrontal medial del cerebro o los altos niveles de serotonina, dopamina, norepinefrina podrían aumentar las probabildades de presentar este trastorno.
  • Padecer de enfermedades y trastornos psíquicos como trastorno de bipolaridad, esquizofrenia, psicosis maníaco-depresiva, la personalidad limítrofe, entre otras, también pueden llevar a la ninfomanía. En estas circunstancias, los afectados no suelen asumir responsabilidad en sus actos sexuales.
  • Está relacionada, en la mayoría de casos, con factores de carácter psicológico, como puede ser el caso de buscar afecto y cariño a través de las relaciones sexuales, lo cual en ocasiones es consecuencia del fracaso social, problemas de familia desestructurada, experiencias tráumaticas pasadas, tales como abusos emocionales, físicos o sexuales durante la infancia.
  • Hay algunas enfermedades físicas o disfunciones que pueden provocar un deseo sexual desmesurado, como puede ser el caso de lesiones encefálicas, algunos tumores, determinados tipos de epilepsia, etc.
  • Se ha señalado también que el consumo de ciertos medicamentos puede tener como efecto secundario un trastorno de hipersexualidad. Por otro lado, también puede agravarse con el consumo de drogas y estupefacientes.
Cómo saber si soy ninfómana - Paso 1
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Es importante no confundir la ninfomanía con un apetito sexual elevado, pues la primera se trata de un trastorno bastante complejo en el cual la persona no es capaz de controlar ese deseo sexual violento e insaciable que le aborda y, además, esto le genera una gran dependencia a las actividades sexuales.

Seguidamente, mostramos los síntomas o señales que pueden alertar de que una persona padece ninfomanía. Estos se presentan de forma distinta y varían en gravedad en cada paciente, además de que suelen aumentar con el paso del tiempo, motivo por el cual es tan importante recibir el tratamiento adecuado lo más pronto posible.

  • Pensar continuamente en el sexo y tener una actividad sexual que cada vez es mayor, aumentando progresivamente. Este incremento se produce porque las relaciones sexuales nunca son suficientes para satisfacer el fuerte deseo sexual que se tiene. Si se llega a autorenunciar, suelen aparecer sentimientos de vacío y miedo.
  • Impulsos sexuales intensos y comportamiento sexual fuera de control. A pesar de que en muchas ocasiones, pueden intentar limitar sus prácticas sexuales, esto fracasa debido a que el deseo y el ansia sexual es mucho más fuerte.
  • Incapacidad de reprimir esta conducta sexual.
  • Cambios o alteraciones importantes en el estado de ánimo, pudiendo pasar de un estado depresivo a uno eufórico en muy poco tiempo.
  • Dedicación de mucho tiempo a satisfacer ese deseo sexual incontrolable y a buscar nuevas relaciones íntimas.
  • Es frecuente que la sexualidad no se disfrute o no se viva como algo placentero, sino que la satisfacción experimentada en el momento del la actividad sexual es insuficiente y solo se consigue por unos instantes.
  • Dificultades para establecer y mantener una relación emocional y afectiva con otra persona.
  • La sexualidad acaba determinando los demás ámbitos de su vida y se pueden presentar problemas en las relaciones sociales, familiares y laborales.
  • A pesar de las consecuencias que pueden tener las prácticas sexuales de riesgo, como contraer algún tipo de infección, se continúa con ese comportamiento sexual compulsivo.
Cómo saber si soy ninfómana - Paso 2
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Además de lo anterior, cabe decir que esta hipersexualidad está muy asociada a parafilias, como por ejemplo el voyeurismo, y al padecimiento de otro tipo de adicciones o trastornos, como puede ser el alcoholismo, la ludopatía, el trastorno obsesivo-compulsivo, trastornos de personalidad, la depresión, etc.

Por ello, convendrá recibir un tratamiento completamente personalizado y adaptado a los patrones que presente cada paciente. Esto es de suma importancia para evitar que la adicción al sexo siga avanzando y llegue a afectar severamente la salud mental, física y la vida social de la persona afectada.

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Cuando una persona presenta los síntomas o pautas de comportamiento anteriormente mencionadas, debe buscar ayuda médica y especializada de forma inmediata. Esto es muy importante cuando se percibe que se ha perdido el control de su comportamiento o impulsos sexuales, si este empieza a afectar muy negativamente a sus relaciones personales, sociales o laborales, si no se puede dejar de pensar en la sexualidad incluso cuando se esfuerza para no hacerlo, o si se está intentando ocultar esta conducta sexual.

La consulta con un profesional deber realizarse con muchísima urgencia si además se padecen otro tipo de trastornos o enfermedades mentales, o si se empiezan a tener pensamientos suicidas.

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El tratamiento para la ninfomanía o adicción al sexo se basa en ayudar al paciente a controlar su comportamiento sexual compulsivo y, por consiguiente, conseguir que mejore tanto sus relaciones íntimas como personales. Se debe llevar a cabo una terapia psicológica cognitiva-conductual, en la cual primero se evaluará el problema, se establecerá un programa de educación sexual, de manejo de emociones y técnicas de prevención destinadas a tener la capacidad de controlar el deseo sexual violento e insaciable.

Dicho tratamiento se determinará en base a las características de cada paciente, es decir teniendo en cuenta su historia clínica y personal, su desarrollo y los factores que han podido desencadenar la hipersexualidad. En algunos casos, es posible que el especialista prescriba la administración de psicofármacos y un tratamiento paralelo si existen otros trastornos o patologías psíquicas. El objetivo final es conseguir que esa persona sea capaz de construir una relación sana con él mismo, con su sexualidad y con los demás.

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1 comentario
Carito
MIS DESEOS SEXUALES INCONTROLABLES
alex
Pienso que en hombres es posible, pese a dedicarme a las terapias personales no puedo acallar mis deseos terriblemente incontrolables...

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